Esta web emplea cookies. Si continúas navegando estarás aceptando su uso. Más información
Inicio Blog Breves Monografías sobre el Medio Natural del NW de España (IV): El Urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus)
Medio natural y biodiversidad

Breves Monografías sobre el Medio Natural del NW de España (IV): El Urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus)

20 marzo, 2015
Breves Monografías sobre el Medio Natural del NW de España (IV): El Urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus)

Breves Monografías sobre el Medio Natural del NW de España (IV): El Urogallo cantábrico (Tetrao urogallus cantabricus)

El urogallo, Tetrao urogallus, es un ave forestal con distribución Paleártica boreal y que se extiende desde la Península Ibérica hasta el este de Siberia. En la actualidad se reconocen 12 subespecies, dos de las cuales se encuentran geográficamente aisladas del resto: T. u. aquitanicus (urogallo pirenaico), distribuido a lo largo de los Pirineos españoles y franceses, y T. u. cantabricus (urogallo cantábrico), que ocupa el límite suroccidental de la especie y se distribuye en la Cordillera Cantábrica. Durante las últimas décadas, el delicado estado de conservación de la escasa subespecie cantábrica se ha agravado. Ello motivó la elaboración de una Estrategia de Conservación, que persigue la recuperación de sus poblaciones cantábricas de la especie, incluida en el Catálogo Español de Especies Amenazadas en la categoría “En peligro de extinción”.

 

Actualmente, el urogallo cantábrico está presente casi exclusivamente en las Comunidades Autónomas de Asturias y Castilla y León. En Cantabria y Galicia, se producen puntualmente observaciones esporádicas de algún ejemplar, que debe pervivir oculto en los territorios tradicionales de urogallo de estas Comunidades Autónomas.

 

Se estima que no sobreviven más de 500-600 ejemplares adultos en toda la Cordillera, habiéndose reducido su población a la mitad en las dos últimas décadas. El Grupo de Especialistas en Tetraónidas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) indica que sólo quedan entre 250 y 300 machos, que su número ha disminuido entre el 25% y el 50 % en los últimos 15 años y que el hábitat en la cornisa Cantábrica es fragmentado y disperso.La singularidad del hábitat del urogallo cantábrico es que consiste casi exclusivamente en bosques caducifolios. En la cordillera Cantábrica, el urogallo habita principalmente bosques de haya (Fagus sylvatica), roble (Quercus robur, Quercus petraea, Quercus pyrenaica) y abedul (Betula pubescens subsp. celtiberica) y en algún pinar de Pinus sylvestris, relíctico o de repoblación.

 

Además, el urogallo cantábrico registra variaciones estacionales en el uso del espacio, utilizando zonas de matorral supraforestal, claros, pedrizas e incluso pastizales.

 

En la cordillera Cantábrica, la subespecie aparece en los bosques de montaña entre 800 y 1.600 m de altitud. En general, la presencia de urogallo cantábrico parece depender más de la estructura del bosque que de su edad y composición. Prefiere bosques abiertos, con cobertura de copas moderada, que permita la entrada de luz suficiente para que los estratos arbustivos y herbáceos alcancen un adecuado desarrollo, principalmente el arándano (Vaccinum myrtillus). Las arandaneras constituyen un componente fundamental del hábitat a lo largo del ciclo anual, especialmente en la época de cría.

 

 

LA ALIMENTACIÓN

 

La alimentación del urogallo adulto (Tetrao urogallus) es básicamente folívora, es decir, come esencialmente hojas de árboles y arbustos. Debido a su dieta, los urogallos poseen adaptaciones características en su sistema digestivo. En las poblaciones del centro y sur de Europa, el pino (Pinus sylvestris) suele ser el alimento invernal preferente, aunque piceas (Picea abies), abetos (Abies alba), alerces (Larix decidua), enebros (Juniperus communis), abetos de Douglas (Pseudotsuga menziesii) y diversos arbustos o gramíneas también contribuyen a la dieta. En primavera, la dieta se hace más rica y variada, y los urogallos aprovechan nuevas especies vegetales disponibles. En otoño consumen también gran cantidad de bayas. En el bosque boreal, hojas, tallos y frutos de arándano constituyen el alimento principal al final del verano y en otoño.

 

 

LA REPRODUCCIÓN

 

El celo de los urogallos es colectivo. Entre finales de marzo y primeros de junio los machos efectúan sus exhibiciones de celo que se desarrollan en lugares concretos del bosque, llamados cantaderos, que representan el punto de referencia espacial alrededor del cual los urogallos desarrollan la mayor parte de su ciclo vital.

 

De acuerdo con los datos disponibles en las diferentes Comunidades Autónomas de la cordillera Cantábrica, se confirma la existencia de 220 cantaderos ocupados en 2005, de un total de 720 cantaderos conocidos en toda la cordillera, con una tasa de ocupación del 30,6%.

 

Las hembras nidifican en el suelo dentro del bosque o en el borde de las manchas forestales. La puesta empieza a finales de mayo o a primeros de junio. Los huevos son puestos a intervalos de uno o dos días hasta llegar generalmente a 6 u 8. La incubación comienza con la puesta del último huevo y dura entre 24 y 26 días y es realizada exclusivamente por la hembra. Los pollos son nidífugos y muy precoces.

 

En la cordillera Cantábrica nacen generalmente a finales de junio o en las primeras semanas de julio. La tasa de producción de juveniles es muy baja, el valor medio de la productividad de juveniles es inferior a 0,4, muy alejado de los valores próximos a 2 de las poblaciones en equilibrio.

 

 

AMENAZAS

 

El declive de la población de urogallo cantábrico se debe a una combinación de factores globales (el cambio climático podría ser responsable del descenso de la población de urogallos en toda Europa), regionales (que afectan a la cordillera Cantábrica, límite de su área de distribución) y de carácter local (elevada presencia de competidores y depredadores).

• Pérdida de calidad de hábitat.

• Fragmentación de la población y aislamiento de ejemplares. 

• Depredación.

• Causas de mortalidad no natural.

• Pérdida de usos tradicionales y vinculación con el territorio


Etiquetas: abundancia conservación distribución en peligro de extinción fragmentación NW tetrao urogallus urogallo urogallo cantábrico

compártelo

Autor


Carlos Rodríguez - Emberiza Estudios Ambientales

Fundador y director de proyectos en EMBERIZA. Biólogo e Ingeniero Ambiental con más de 10 años de experiencia en consultoría de planes, programas y proyectos.

0 Comentarios

Deja tu comentario

Código de verificación
He leido y acepto la Política de privacidad*