Esta web emplea cookies. Si continúas navegando estarás aceptando su uso. Más información
Inicio Blog El impacto ambiental de los eventos deportivos
Sostenibilidad y cambio climático

El impacto ambiental de los eventos deportivos

10 agosto, 2015
El impacto ambiental de los eventos deportivos

El impacto ambiental de los eventos deportivos

El 24 de mayo de este año se celebró en Lugo la “Farinato Race”, una carrera de obstáculos a pie que congregó a unos 700 participantes. El evento se desarrolló en un tramo de su recorrido sobre el cauce del Río Rato, en una zona englobada dentro de la Reserva da Biosfera Terras do Miño. Las consecuencias tuvieron una gran repercusión mediática pues este tramo goza de gran valor ecológico y medioambiental, muchos de los cuales quedaron seriamente dañados tras la celebración de la misma. No existen datos concretos al respecto, pero es obvio que el trasiego de 700 corredores directamente sobre el cauce de un río de 5 m de ancho y unos pocos centímetros de profundidad generó un impacto ambiental cuanto menos moderado sobre las poblaciones fauna y flora del mismo.

 


Se trata de una circunstancia que se está haciendo cada vez más habitual en los últimos años. Y no nos referimos a aquellas carreras deportivas, sean de la disciplina que sean, que se desarrollan sobre espacios con alguna categoría de protección, si no al número de eventos como tales.

 


Con la beneficiosa proliferación del deporte “popular” y la denominada “moda del running”, se está produciendo un incremento paralelo de organización de carreras y eventos en la que los participantes miden sus fuerzas y compiten, o simplemente disfrutan. Estas participaciones masivas deben contar con los permisos previos correspondientes de las administraciones locales o regionales, así como Protección Civil, Policía Local, Guardia Civil de Tráfico, etc. Se trata de acontecimientos totalmente programados y conocidos de antemano, en ocasiones incluso desde hace 1 año.

 


El problema surge cuando se prevén escenarios en los que los valores medioambientales o culturales deben ser respetados, y generalmente existen sobre los mismos figuras legales de protección que rigen legalmente (reservas de la biosfera, red natura, parques naturales, etc.).

 


La organización de estas carreras debería evaluarse desde el punto de vista ambiental. Esto no quiere decir que deban prohibirse, sino analizarse, de un modo similar a como se realiza en un procedimiento de evaluación de impacto ambiental, cuales son las potenciales afecciones sobre el medio socioeconómico, ambiental y cultural, e implementar las medidas oportunas para evitarlas o minimizarlas.

 


Si lo consideramos detenidamente, estas carreras gozan de una serie de acciones que son potenciales de afectar a los elementos del entorno:


- Trasiego de personal (corredores)


- Pisoteo y degradación de vegetación


- Generación de ruidos


- Molestias a la fauna


- Atropellos y mortalidad (in)directa de fauna


- Deterioro de hábitat


- Vertido de residuos (envoltorios de barritas, geles…)


- Contaminación de las aguas

 


Se trata de acciones que suelen darse en otras actuaciones ya incluidas en la legislación de impacto ambiental vigente. Y aunque la magnitud de éstas es, a priori inferior, debería ser analizado en profundidad desde un punto de vista técnico para valorar si es necesario o no la evaluación más profunda.

 


Obviamente, debe considerarse en primer lugar que no todos los eventos deportivos son susceptibles de generar impactos ambientales. Nos referimos aquí a aquellos que se desarrollan en parte sobre entornos naturales no antropizados (carreteras, ciudades, etc.). Algunos ejemplos son los trails de montaña, duatlones cross, competiciones de mountain bike, raids de aventura, esquí de travesía, travesías a nado y carreras de obstáculos, entre otras. Debería existir sobre las mismas un mayor control por parte de las autoridades administrativas, nunca prohibiendo pero si regulando.

 


En definitiva, la popularización de los eventos deportivos en el medio natural es una actividad beneficiosa y necesaria. Sin embargo, su diseño y ejecución debe considerar el componente ambiental, socioeconómico y cultural, con el objeto de evitar o minimizar los impactos negativos sobre el medio y, consecuentemente, de fomentar la sostenibilidad de los mismos. Es una labor que afecta no solo a la administración local y a los organizadores, sino también a cada uno de nosotros como usuarios cada vez que participamos en una competición popular.

Etiquetas: carreras estudio de impacto ambiental eventos deportivos Farinato race impacto ambiental Río Rato sostenibilidad

compártelo

Autor


Carlos Rodríguez - Emberiza Estudios Ambientales

Fundador y director de proyectos en EMBERIZA. Biólogo e Ingeniero Ambiental con más de 10 años de experiencia en consultoría de planes, programas y proyectos.

0 Comentarios

Deja tu comentario

Código de verificación
He leido y acepto la Política de privacidad*