Nordex Electrolyzers impulsa el hidrógeno verde en España: innovación y retos ambientales

Energía Sostenibilidad y cambio climático

España está desarrollando una nueva cadena industrial en torno al hidrógeno renovable. Sin embargo, construir plantas competitivas no depende únicamente de instalar electrolizadores más potentes: también exige integrar energía renovable variable, disponer de recursos hídricos suficientes y anticipar los condicionantes ambientales y administrativos.

La evolución de Nordex Electrolyzers es un buen ejemplo de este doble desafío tecnológico y territorial.

 

¿Cómo se produce el hidrógeno verde y por qué son importantes los electrolizadores?

El hidrógeno verde se obtiene mediante electrólisis del agua: una corriente eléctrica separa las moléculas de agua en hidrógeno y oxígeno. Cuando la electricidad empleada cumple los requisitos de origen renovable, el proceso permite producir hidrógeno con unas emisiones de gases de efecto invernadero muy inferiores a las de las rutas convencionales basadas en combustibles fósiles.

El hidrógeno no es una fuente primaria de energía, sino un vector energético. Su principal oportunidad está en aplicaciones difíciles de electrificar directamente, como determinados procesos térmicos industriales y la producción de combustibles derivados para algunos usos del transporte.

Su contribución climática debe valorarse teniendo en cuenta todo el ciclo de vida, no solo las emisiones directas del electrolizador.

 

Nordex Electrolyzers: de los prototipos al electrolizador NX2500 de 2,5 MW

Nordex Electrolyzers nació como empresa conjunta del Grupo Nordex y Sodena, sociedad pública del Gobierno de Navarra. Su especialización son los electrolizadores de tecnología alcalina presurizada, concebidos para integrarse con generación eólica y fotovoltaica.

Su hoja de ruta tecnológica ha evolucionado desde un stack de 50 kW en 2023 hasta un equipo de 500 kW en 2024. En octubre de 2025 presentó el NX2500, un electrolizador de 2,5 MW diseñado y fabricado en España que puede producir, a potencia nominal, alrededor de 50 kg de hidrógeno por hora, según los datos de la compañía.

La flexibilidad constituye uno de sus elementos diferenciales: Nordex señala que sus equipos están diseñados para funcionar con oscilaciones de potencia entre el 25 % y el 110 % de la nominal y soportar ciclos de arranque y parada asociados a la generación renovable.

Los módulos NX5000 y NX10000, de 5 y 10 MW, figuran todavía en fase de diseño, con entregas previstas por la empresa a partir del primer trimestre de 2027.

El desarrollo cuenta, además, con apoyo público: el Gobierno de España comunicó una ayuda de 12 millones de euros en el marco del IPCEI Hy2Tech, sobre un presupuesto de proyecto de 45,11 millones de euros, destinada a mejorar la competitividad de esta tecnología.x

 

De la tecnología a la industria: el proyecto H2OP en Viscofan

El salto más relevante no se mide solo en megavatios.

En Cáseda (Navarra), Nordex Electrolyzers participa junto a Viscofan, AIN y URAPHEX en el proyecto H2OP, que ha integrado un electrolizador de 500 kW en un entorno industrial real para suministrar hidrógeno renovable a una caldera de producción de vapor.

En diciembre de 2025, Viscofan comunicó la puesta en marcha del sistema, con una producción de 100 Nm³/h de hidrógeno. La empresa estimó una reducción de emisiones de unas 480 toneladas de CO? al año.

El proyecto también incorpora una instalación de tratamiento y recuperación de agua, aspecto especialmente relevante para valorar su sostenibilidad y reproducibilidad.

Este caso demuestra que la viabilidad industrial del hidrógeno renovable exige una integración completa entre el electrolizador, la instalación consumidora, el suministro energético y los sistemas auxiliares, además de un diseño ambiental adecuado.

 

Los cuatro retos ambientales de una planta de hidrógeno verde

1. Agua: disponibilidad, calidad y recuperación
La electrólisis requiere agua. La Agencia Internacional de la Energía estima una necesidad aproximada de 10 litros por kilogramo de hidrógeno como materia prima y un uso total del orden de 30 a 70 litros por kilogramo cuando se incorporan necesidades de refrigeración, según la tecnología y las condiciones locales.

Por tanto, el análisis del recurso disponible, su calidad, la depuración, los vertidos y las posibles opciones de reutilización es decisivo, especialmente en zonas con estrés hídrico.

2. Selección del emplazamiento y biodiversidad
La proximidad a parques eólicos o fotovoltaicos puede ofrecer ventajas energéticas, pero no elimina la necesidad de evaluar la compatibilidad territorial del proyecto.

Deben analizarse los posibles efectos sobre hábitats, especies protegidas, suelos, paisaje, infraestructuras de conexión y usos preexistentes del territorio, incluidos los impactos acumulativos cuando proceda.

3. Permisos, riesgos industriales y evaluación ambiental
La tramitación depende de la capacidad, los procesos, las infraestructuras asociadas y la ubicación de cada instalación.

Según el proyecto, pueden resultar exigibles distintos procedimientos de evaluación ambiental, autorizaciones industriales, permisos de agua y vertido o requisitos de prevención de accidentes.

La Autorización Ambiental Integrada no debe presumirse automáticamente para toda planta de electrólisis: su aplicabilidad requiere estudiar el alcance concreto de las actividades.

4. Acreditación del origen renovable
Para determinados usos y mercados, no basta con contratar electricidad etiquetada como verde.

El marco europeo de los combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO) incluye reglas de adicionalidad y correlación temporal y geográfica entre generación eléctrica y consumo.

Incorporar estos requisitos desde la prefactibilidad puede evitar riesgos regulatorios y comerciales posteriores.

 

La experiencia de Emberiza y el Grupo IGNEO en proyectos de hidrógeno renovable

La evolución del sector refuerza la importancia de coordinar la ingeniería y la evaluación ambiental desde las primeras fases.

Emberiza, integrada en el Grupo IGNEO, cuenta con experiencia directa en la tramitación de instalaciones vinculadas al hidrógeno renovable.

Entre sus referencias públicas destaca la asistencia ambiental para una planta de producción de amoniaco verde en el Puerto Exterior de A Coruña, cuyo procedimiento incluyó documentación para la Autorización Ambiental Integrada, estudio de impacto ambiental, informe de suelos y acompañamiento ante la Administración.

Esta experiencia, junto a las capacidades del Grupo IGNEO en ingeniería, estudios previos, agua, suelos y gestión de permisos, permite abordar de manera integrada la viabilidad técnica y ambiental de los nuevos proyectos de producción y consumo de hidrógeno.

 

¿Qué conviene analizar antes de invertir en una planta de hidrógeno verde?

El perfil horario y la trazabilidad del suministro eléctrico renovable, además del coste de producción previsto.
La disponibilidad de agua y el balance hídrico, incluidas las necesidades de tratamiento y refrigeración.
La selección de terrenos, las servidumbres, la conectividad y la sensibilidad ambiental del emplazamiento.
Las condiciones de seguridad industrial, almacenamiento, transporte y consumo del hidrógeno.
El itinerario de autorizaciones y sus plazos, coordinado con el diseño técnico y la inversión.
La expansión de los electrolizadores de hidrógeno verde representa una oportunidad industrial para España.

Pero el éxito de proyectos como los impulsados por Nordex Electrolyzers dependerá tanto del rendimiento de los equipos como de que cada instalación sea viable, autorizable y responsable en el uso de los recursos.

En Emberiza y el Grupo IGNEO acompañamos ese proceso con una visión técnica y ambiental del ciclo completo del proyecto.

 

Preguntas frecuentes sobre electrolizadores de hidrógeno verde

¿Qué es un electrolizador de hidrógeno verde?
Es el equipo que utiliza electricidad para separar el agua en hidrógeno y oxígeno. Para que el hidrógeno resultante se considere renovable, su producción debe cumplir los criterios aplicables al origen de la electricidad.

¿Qué potencia tienen los electrolizadores de Nordex?
La compañía ha desarrollado equipos de 500 kW y el NX2500 de 2,5 MW. Los módulos de 5 y 10 MW aparecen en su hoja de ruta como desarrollos en diseño para entregas previstas desde 2027.

¿Todas las plantas de hidrógeno necesitan una evaluación de impacto ambiental?
No existe una respuesta única. La necesidad y modalidad del procedimiento dependen de las características del proyecto, las instalaciones asociadas, la normativa aplicable y la localización. Es recomendable estudiar el encaje ambiental y administrativo desde la fase de viabilidad.

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